La estimulación y sensibilización musical a través de la voz en esta primera etapa de vida es un medio natural para el desarrollo íntegro del bebé.
La música juega un papel vital en su evolución psicológica, emocional, intelectual, auditiva, sensorial, del habla, motriz, etc.
Fisiológicamente…
· La música puede aumentar el número de conexiones neuronales en el cerebro del niño/a, y por lo tanto estimular las habilidades lingüísticas y abstractas posteriores. Ayuda a reconfigurar la sincronicidad entre ambos hemisferios y la comunicación electroquímica entre neuronas.
Estimula la creación de hormonas, tales como la de la felicidad, el placer, la analgesia y la anestesia.
La música transmite físicamente la vibración sonora de la voz al interior del cuerpo del bebé. Del mismo modo que en el periodo de gestación el sonido afecta positivamente a la composición acuosa en la que el niño se desenvuelve en el vientre materno, una vez nacido, el efecto de la voz cantada en el bebé TAMBIÉN es sumamente positivo, al producirse una comunicación energética a través del sonido.
El por qué es sencillo. Numerosos estudios han mostrado cómo la composición molecular del agua se ve modificada cuando entra en contacto con diversas formas de vibración sonora.
Partiendo de este hecho, debemos saber el cuerpo del bebé, al igual que el de los adultos, está compuesto por un setenta por ciento de agua aproximadamente, por lo que podemos deducir el poder que el sonido ejerce sobre nuestra constitución acuosa interna.
A nivel afectivo…
La música cantada e instrumental proporciona tranquilidad, bienestar y tiene el don de acercar a las personas. La seguridad emocional y confianza de los pequeños se ven reforzadas al experimentar la voz cantada del adulto y el contacto físico del masaje al mismo instante.
· Para los adultos, la voz es un medio muy sencillo e instintivo para expresar sentimientos y emociones sin recurrir a lo mental, para así mejorar el estado interior en general. Todo el mundo conoce el famoso dicho “¡quien canta, sus males espanta…!”
La música o rolonga el cordón umbilical sonoro que se ha establecido en el periodo prenatal y refuerza así la comunicación y lazos afectivos con las figuras de apego principales de su entorno.
Cantar y hacer música en familia es un elemento armonizador muy importante puesto que facilita el proceso de sintonización entre los miembros familiares. Es un proceso muy natural en el que se intensifica el vínculo afectivo mediante la expresión cantada, bailada o gesticulada. Además, el clima creado en casa con la unión bebé-música, permite aunar a toda la familia en ese ambiente de relajación y de fluidez con los ritmos naturales de la vida.

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